miércoles, 17 de septiembre de 2014

Adiós

¿Acaso el punto
tuvo miedo de señalar
el estrepitoso final?

¿Acaso teme el último
suspiro, tajante, rendido,
pudrirse al expirar?

¿Acaso los ojos cansandos
se resisten a la gravedad
para no caer en la soñada oscuridad?

¿Acaso tuvo miedo el pájaro
cuando cerró sus alas
para sentir el rígido suelo?

¿Acaso se resiste el fruto maduro
al desprenderse del árbol que lo engendró,
de su néctar jogoso y el suyo esplendor?

¿Acaso no se consumió
la tinta de tu pluma,
escribiendo la última canción?

¿Acaso no cayeron las notas
en el absoluto silencio,
cuando la dulce melodía finalizó?

Entonces, ¿por qué tus dedos tiemblan
cuando tus ojos me gritan
que te diga adiós?

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