martes, 5 de noviembre de 2013

Arte: posiblemente en cualquier lugar

Desde siempre necesitamos comunicar. Necesitamos sentirnos comprendidos y escuchados. Alguien que pueda ver las denuncias y los aspectos que nos gustaría cambiar. En definitiva, sentirnos importantes.

Siempre pensé que si te sientes incomprendido, lo mejor que puedes hacer es crearte una cuenta en Twitter. Podrás expresar todo lo que te apetezca, gritar al mundo que te quieres morir, que quieres vivir a tope, que no sabes que hacer con tu vida, todas esas cosas que te gustaría mostrar, puedes escribirlas en 140 caracteres. Y si alguien se cansa de leerte, de adentrarse en lo que piensas, con darte unfollow tiene de sobra. Pero la gracia es que normalmente no lo hará. ¿Por qué? Muy sencillo, porque al darte unfollow, tú, automáticamente, dejarás de seguirlo, y nadie se arriesga a perder seguidores (y eso que no valen nada, todo hay que decirlo).


Cualquier manera de expresión que sale de nosotros merece ser entendida. Las pintadas de un edificio, por ejemplo, ¿hay tanta diferencia de las que hacían los hombres del paleolítico, representando a los bisontes?

No es mi intención llamar cavernicola a ningún grafitero. Solo lanzar al aire una cuestión; si esas representaciones en cuevas, se consideran arte, ¿por qué no las pintadas de un edificio? Intentan expresarse igualmente. Es el reflejo de un pensamiento, callejero, de la sociedad actual.

                                  Fotografía realizada por Noelia Catalán. 

Al igual que cualquier caricatura de alguien que nos cae mal, cualquier nota a pie de página, esas frases pintadas en los baños de los institutos tipo: "Te quiero (INSERTE NOMBRE)". Pretenden mostrar un pedacito de ese momento. Una pequeña historia, solo hay que fijarse un poco.

Claro que la obra de DaVinci era mejor. Porque estaba más trabajada. Requiere un gran esfuerzo ser un genio. Y por eso será recordado, que ya es algo importante y difícil de conseguir, que tu nombre resuene en el eco de la eternidad.

Pero aunque nadie recuerde tu nombre por ese tuit, por esa redacción, o por esa fotografía, puedes sentirte orgulloso. Porque a pesar de todo, estás creando, y estás exponiendo un pedacito de tu propiedad, que podrá ser visto, o no, pero que aún así es tuyo, y de nadie más. Y nadie podrá quitarte eso.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Contacta

Si quieres hacernos llegar tu mensaje (cualquier duda, sugerencia, aportación...), no dudes en mandárnoslo a
seremostododenada@gmail.com
Con la tecnología de Blogger.

¡Síguenos!